A continuación le mostramos las entrevistas que hemos realizado a varias de las personas que ha realizado su rehabilitación visual con nosotros. Todas tienen en común las ganas de vivir la vida, de disfrutar al máximo de cada día y de salir adelante pese a su problema visual.
Pilar Chavarría "Las ayudas que utilizo me han cambiado la vida"
Aficionada al teatro y al fútbol, Pilar nos habla de su experiencia en el centro y de cómo disfruta de una vida plena con el apoyo de su familia y amigos.
Hace dos años Pilar empezó a sufrir las consecuencias de la degeneración macular. Posteriormente pasó por una intervención quirurgica de cataratas. Como en muchos casos, aunque el tratamiento oftalmológico fue un éxito, necesita una ayuda adicional para continuar con su vida diaria. El padre de Pilar era oftalmólogo y por eso ella siempre ha estado al tanto de todo lo relacionado con la visión.
¿Cómo ha sido su experiencia en el centro Baja Visión Ángel Barañano?
Me he sentido muy a gusto en el centro, gracias a la amabilidad del personal, en particular de Carol, terapeuta ocupacional y una persona encantadora que me ha atendido muy bien. D. Ángel fue siempre muy atento conmigo. El equipo al completo me han hecho sentir muy cómoda en todo momento.
¿Qué tareas le gusta realizar?
Me gusta leer, coser y ver la televisión. Antes no podía hacer nada de esto pero las ayudas técnicas que utilizo ahora me han cambiado la vida. Ahora leo novelas y hago ganchillo. Fuera de casa utilizo una lupa pequeña que me ayuda a leer el menú en los restaurantes.
¿Ha cambiado su relación con su entorno?
Me siento muy querida por mi familia y amigos. En los momentos duros es cuándo mejor se han portado conmigo. Ahora he notado una mejoría aunque mi vida sigue siendo más o menos igual. Mi hija me ayuda muchísimo, a pesar que ella también está muy ocupada con sus hijos, aún pequeños. Estamos muy unidas.
¿Qué otras aficiones tiene y cómo se desenvuelve?
Me gusta mucho el teatro. Recientemente he visto en el Teatro Marquina la obra “La Montaña Rusa” con Arturo Fernández. Me gusta mucho este actor. Se trata de una comedia en la que un hombre con una vida familiar feliz decide complicársela. En el teatro suelo utilizar una ayuda técnica que adquirí en el centro que me resulta muy útil: unos telescopios montados en gafas. Con esta ayuda, desde la fila 5 puedo disfrutar de la función.
También disfruto mucho viendo la televisión. Me interesa la actualidad diaria y todos los acontecimientos que estamos viviendo. El fútbol es otra de mis aficiones. Soy del Real Madrid de toda la vida, es mi equipo y lo sigo con pasión, aunque de la situación actual del club prefiero no opinar. Para ver la televisión utilizo las mismas gafas que para el teatro, me resultan muy útiles.
Sigrun Von Kleist "Con buena voluntad se puede ser independiente"
De origen alemán, Sigrun es una mujer muy activa que incluso está escribiendo un libro. Necesitaba una solución para todas sus tareas y su curiosidad y búsqueda de información le llevaron al centro de Baja Visión Angel Barañano.
Sigrun es de origen alemán, pero lleva viviendo en España casi toda la vida, desde que siendo muy joven se casó con un español. Hoy tiene las dos nacionalidades y a sus 77 años es una persona muy activa, lee, viaja, estudia y está escribiendo un libro para el que necesita realizar una labor de investigación que requiere mucho tiempo y atención. Su visión es por tanto fundamental para ella y desde que supo que tenía degeneración macular no ha dudado en recurrir a todas las ayudas que puedan solucionar sus tareas diarias.
¿Cómo ha sido su experiencia en el Centro de Baja Visión Ángel Barañano?
Me parece muy positiva la labor que realiza el Centro de Baja Visión y creo que la gente debería estar más informada de todo lo que se hace aquí para rehabilitar a las personas que como yo, necesitan ayuda para continuar siendo visualmente activas.
¿Y usted cómo entró en contacto con el centro?
Guardé un recorte de la prensa que hablaba sobre el tema. Yo padezco degeneración macular desde hace 13 años y pensé que lo podría necesitar. Después de aquello, tuve una recaída y tras recibir el tratamiento oftalmológico de mi especialista habitual, decidí averiguar más sobre este centro, por ello me dirigí a un oftalmólogo que me merece mucha confianza por su experiencia y trayectoria, y él me recomendó que acudiera a este centro. Mi hija también obtuvo más información en Internet.
¿Cómo era su vida antes de hacer rehabilitación visual?
La visión en el ojo izquierdo se había echado a perder completamente, la lectura era imposible con ese ojo, me bailaban todas las letras. Con el ojo derecho veía más o menos bien, pero desde el mes de agosto pasado también empecé a tener problemas con este ojo y tuve que someterme a tratamiento oftalmológico. Recuperé algo de visión pero era insuficiente para hacer todas las tareas que me gustan: leer, escribir, etc.
Ahora Sigrun utiliza unos telescopios biópticos montados en gafas, la mejor solución para que el paciente mire a la vez que se desplaza, además de unas gafas bifocales, una lupa electrónica portátil, filtros y lentes de contacto. ¿Cómo utiliza estas ayudas?
Las gafas me resultan muy útiles para ver señales e indicaciones por la calle, con la lupa electrónica voy al supermercado y gracias a la función de congelar la imagen, puedo captar etiquetas que están fuera del alcance de mi vista y luego acercármelas para verlas. Los filtros solares que utilizo por la calle son especiales para degeneración macular y son además unas gafas de sol muy prácticas.
¿Ha mejorado su calidad de vida?
Muchísimo, yo soy una persona muy activa, me gusta mucho leer y además estoy escribiendo un libro, con lo que tengo una larga tarea por delante ya que calculo que voy a tardar todavía año y medio en acabarlo así que tengo que darme prisa antes de perder más visión. Yo recomiendo este servicio a todas mis amistades que tienen problemas. Con buena voluntad es posible ser independiente.
Mercedes Repila "Pongo mucho empeño y supongo que me adaptaré bien"
Mercedes siempre disfrutó de la vida gracias a sus multiples intereses e inquietudes culturales. Ahora pone empeño en utilizar ayudas técnicas para no detener sus actividades.
A Mercedes le hubiera gustado ser cirujano, pero a su generación le tocó vivir tiempos difíciles. La situación social y económica no ofrecía demasiadas oportunidades a las mujeres y además la dura posguerra frustró los planes de futuro de muchos jóvenes. No pudo estudiar la carrera de medicina pero sí llegó a ser una excelente ATS con una destacada trayectoria profesional en la Seguridad Social.
Antes de los 40 años empezó a padecer glaucoma en el ojo derecho, lo que le supuso limitaciones importantes. A los 52 años pidió una excedencia laboral a causa de su baja visión. La cosa se complicó con una degeneración macular. Un duro revés para una persona independiente y con inquietudes artísticas y culturales. Sin embargo, lejos de desanimarse, Mercedes encara la vida con un optimismo y un entusiasmo contagiosos.
A sus 76 años, Mercedes comparte casa con su prima y recientemente ha realizado grandes progresos gracias a la rehabilitación y a las ayudas técnicas que utiliza, entre ellas, telescopios montados en gafas, gafas de cerca y filtros para el exterior. “leo mucho, estoy leyendo hasta dos páginas diarias. Pongo mucho empeño, supongo que me adaptaré bien”.
Mercedes nos habla de sus aficiones, “la cocina, la cerámica y la jardinería, disfruto mucho de mis plantas y tengo un gran jardín con árboles frutales, rosales y hortensias. También paso buenos ratos en la cocina. Entre otras cosas, hago mermeladas y repostería con las frutas de mi jardín. Me gusta regalar postres y mermelada a mis amigos y vecinos”.
Mercedes es una mujer de su tiempo, interesada por todo cuanto le rodea, “escucho mucho la radio y me interesan todo tipo de temas, desde la política a los deportes y la Bolsa. Estoy muy al tanto de la actualidad y sigo con interés todos los acontecimientos que ocurren en el mundo y en mi ciudad”.
Los viajes son otra de sus pasiones. Mercedes ha recorrido Marruecos, Grecia, Israel, Alemania e Italia entre otros países. Recuerda con entusiasmo todas las ciudades y monumentos que ha visitado, aunque siente debilidad por su experiencia italiana: “me gustaría volver a Florencia, Pisa, Venecia, la Toscana, y disfrutar de nuevo de todo el arte que hay en estas ciudades”. Gracias a las ayudas técnicas que utiliza, podrá recrearse de nuevo en las pinturas renacentistas que tanto le cautivaron en su primera visita. Mercedes es también asidua de museos en Madrid, y siempre que puede, se acerca al museo del Prado para disfrutar de su pintor favorito, Velázquez. Sus muchas actividades le dejan tiempo también para deleitarse con la música de Beethoven y Wagner, sus clásicos preferidos.
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