Todos estamos acostumbrados a mirar por la parte central
de nuestro ojo, que es donde tenemos la mayor visión
del detalle. Es difícil entender que, pese a tener
una patología, podamos utilizar una parte de nuestro
ojo que está en mejores condiciones aunque no sea
la zona por la que estamos acostumbrados a mirar.
Dicha tarea, necesita entrenamiento y ejercicios
para que la persona sea consciente y aproveche ese
remanente visual que posee. Por eso se refieren tareas
para realizar en su hogar y sacar mayor partido a
la visión residual.