Esta acción formativa está dirigida
a quienes han realizado un programa de rehabilitación
visual y también a sus familiares más directos. Tiene
por objeto asegurar la continuidad en el uso de las
técnicas y estrategias instruídas a lo largo del programa
de intervención y así conseguir rentabilizar el esfuerzo
personal y económico realizado, logrando el éxito
en el mejor uso posible del remanente visual disponible
así como de los dispositivos ópticos y electrónicos
prescritos.
Consta de siete conferencias, en las que se demuestra
que, mejorando el funcionamiento visual, se eleva
la calidad de vida.
Cada conferencia irá seguida de un amplio debate
entre los asistentes, en el que aflorarán distintos
modos de afrontar las consecuencias de la Baja Visión
y los descubrimientos de cada cual para optimizar
el uso del remanente visual.
Se considera de gran utilidad la asistencia de los
familiares y amigos más próximos, pues los planteamientos
que se harán incluyen el apoyo del entorno inmediato,
algo que se considera imprescindible para contrarrestar
el impacto producido por la pérdida de visión e imprescindible,
también, para ayudar en la lucha por alcanzar las
metas propuestas en el proceso de rehabilitación.